Úlcera de pie diabético

Úlcera de pie diabético



Diecisiete dias fueron los que tardó Estrella, enfermera, en cerrar esta úlcera llamada "de pie diabético" con Dioxido de cloro.
En las fotografías que se muestran a continuación aparece el caso de una persona diabética a la que se le ha llamado T. T fue sometida a una intervención quirúrgica para poder limpiar la grave infección que se presentaba en su pierna izquierda por causa de la llamada ulcera de pie diabético. El pronóstico en el mes de julio fue muy poco alentador. Le dijeron a T que o bien su úlcera tardaría años en cerrar o que no cerraría nunca en un proceso de degeneración.
Realmente ha sido un caso de regeneración espectacular en el que la enfermera que trató a T logró el cierre de una herida que no tenía muchas posibilidades de cura en solo 17 días con Dioxido de cloro.
Las dosis que utilizó fue de 10 gotas de Dioxido de cloro con 10 gotas de ácido cítrico. Es muy importante en casos severos como éste el conocimiento y experiencia de la enfermera que lleva el caso a la hora de tratar la úlcera. En casos de tejido necrótico se hace necesaria la desbridación de la herida (desprender el tejido muerto) y la limpieza profunda.
Queremos agraceder la aportación del caso de curación de T a Estrella (la enfermera de T) que tan magnífico trabajo ha hecho con el tratamiento y seguimiento fotográfico del proceso de sanación de la úlcera.

"Úlcera de pie diabético pierna derecha"
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Úlcera por presión, Úlcera varicosa, Úlcera de pie



Úlcera por presión, Úlcera varicosa, Úlcera de pie diabético

Se llama úlcera a toda pérdida de tejido de la piel o de alguna mucosa y que se produce por la existencia de algún factor que altera la integridad de esta capa protectora del organismo. Una úlcera o llaga, del latín ulcus, es toda lesión abierta de la piel o membrana mucosa con forma crateriforme (con forma de un cráter, al perderse parte del tejido) y con escasa o nula tendencia a la cicatrización espontánea.

Antes de que aparezca la úlcera propiamente dicha, en la zona se produce un cambio en la coloración con manchas rojizas o moradas en la piel. También es posible percibir una mayor temperatura en ese punto. Una vez que la úlcera aparece, si no es tratada a tiempo puede ir profundizando y afectar incluso al músculo o al hueso.

En condiciones normales el dolor alerta de su presencia y cuanto más profunda, mayor dolor. Pero existen circunstancias en las que no se siente. Es el caso de diabéticos, que pueden tener alterada su sensibilidad por la larga duración de su enfermedad. Por su condición llegan a experimentar una verdadera anestesia de la zona. Esta falta de dolor, hace que la persona no le dé importancia, no advierta el inicio de la formación y muchas veces la cura se demore más de lo conveniente.

Si bien todas las personas pueden sufrir úlceras, existen grupos de personas y factores que pueden exponer a un individuo:

- Los diabéticos (por la falta de sensibilidad y/o los eventuales problemas de irrigación sanguínea)
- Las personas que se encuentran inmovilizadas y no tienen un adecuado programa de rotación corporal. Las personas postradas en una cama están expuestas a un mayor riesgo de escaras, que son daños en ciertas áreas de piel a causa de la presión o fricción constante.
- Usuarios de sillas de ruedas
- Edad: la circulación periférica decae con el avance de la edad.
- Venas varicosas: las válvulas de una vía que evitan que la sangre circule en el sentido contrario por la vena dejan de funcionar. La acumulación de sangre estira y deforma la vena.
- Fumar tabaco: el tabaco contrae los vasos sanguíneos del sistema circulatorio.
- Enfermedad arterial: una persona es más propensa a tener problemas en las venas si ya padece otras patologías arteriales asociadas.
- Medicamentos: algunos fármacos cardiovasculares pueden contribuir a un edema de pierna y alterar la circulación.

En la evolución de las úlceras pueden diferenciarse cuatro estadios, desde el eritema que no palidece tras la presión hasta la pérdida total del grosor de la piel con destrucción extensa, tejido con necrosis, daño oseo, lesión muscular y socavamientos profundos. Todas ellas se pueden tratar con Dioxido de cloro en cualquiera de sus estadios. El uso de Dioxido de cloro como preventivo en fases iniciales de ulceración frena el avance, eliminando cualquier tipo de inicio de infección bacteriana sobre la piel.

Gripe o Influenza
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